FEMSA y Coca-Cola FEMSA|capex al alza, volumen a la baja

· IPC

La apuesta del nuevo CEO

FEMSA y Coca-Cola FEMSA enfrentan en 2026 una tensión poco común: el grupo matriz acelera su inversión al tiempo que su embotelladora más importante pierde volumen en su mercado principal. El primer año de un nuevo director general normalmente trae prudencia presupuestal, recalibraciones internas y un ciclo de menor gasto. José Antonio Fernández Garza hizo exactamente lo contrario.

FEMSA incrementó su Capex un 10% hasta 49,870 millones de pesos para 2026, revertiendo la contracción de 11.3% que registró en 2025. La pregunta no es si el número es grande, sino por qué el nuevo CEO decidió pisar el acelerador precisamente cuando el consumo en México muestra señales de debilitamiento y su subsidiaria más visible reporta caída en volumen. Esa decisión define el eje de todo lo que está ocurriendo en el grupo este trimestre.

Dónde va el dinero — y qué revela

La distribución del Capex indica que Fernández Garza está apostando por una reconfiguración estructural, no solo por crecimiento incremental. Oxxo recibirá 17,045 millones de pesos, un aumento de 24.2% frente a 2025, destinados a nuevas aperturas, remodelaciones y actualización tecnológica. Con más de mil tiendas nuevas por año como ritmo histórico, la red sigue expandiéndose incluso en un entorno de consumo comprimido.

El dato que pasa desapercibido está en la categoría de Otros Negocios, que incluye Bara y Spin. La inversión en ese segmento crecerá 293% interanual, hasta 3,076 millones de pesos. Bara es la cadena de descuento duro que compite directamente con Tiendas 3B, y cerró 2025 con 636 puntos de venta frente a las más de 3,300 de su rival. La brecha es enorme, pero el 293% de crecimiento en inversión señala que la dirección tomó una decisión: acelerar ese formato antes de que el mercado de descuento duro consolide a un solo jugador dominante.

En paralelo, Spin dejó de buscar aliados externos para su plataforma de lealtad Premia y centralizó la gestión digital dentro del ecosistema FEMSA. La búsqueda de licencia bancaria está pausada, pero el grupo sigue invirtiendo en terminales de punto de venta a través de Spin. La lógica es que cada terminal instalada en un Oxxo o Bara amplía la base transaccional sin necesitar el costo regulatorio de operar como banco. Con 16.1 millones de usuarios activos en Spin al cierre de 2025, ese modelo ya genera escala suficiente para monetizar sin licencia. El umbral a vigilar es si ese crecimiento de usuarios activos acelera o se estanca durante 2026: si se estanca, la lógica del Ecosistema 2.0 pierde su premisa central.

El golpe del IEPS en Coca-Cola FEMSA

Coca-Cola FEMSA es donde la tensión se vuelve concreta en los estados financieros. El incremento del IEPS a bebidas azucaradas comprimió el volumen en México un 2.6% en el primer trimestre de 2026, y la utilidad operativa en México y Centroamérica cayó 17.4%. La utilidad neta consolidada retrocedió 15.5%, impactada además por pérdidas cambiarias y gastos extraordinarios cercanos a 600 millones de pesos en indemnizaciones e implementación tecnológica.

El consenso de mercado interpreta esto como un trimestre de transición controlada: la caída estuvo dentro de lo esperado, la guía anual no se modificó, y el CEO Ian Craig fue explícito en que el primer trimestre era el comparativo más difícil del año. Esa lectura no está mal, pero deja fuera un detalle operativo que cambia la interpretación de fondo.

Las botellas grandes del formato one-way, es decir las presentaciones familiares de uso único, crecieron más de 7 puntos porcentuales en participación y sus ventas se dispararon 32% solo en marzo. El consumidor no dejó de comprar Coca-Cola: migró hacia el formato de mayor rendimiento por peso gastado. Esto implica que el volumen en cajas puede recuperarse conforme el consumidor se adapta al nuevo precio, pero el mix de empaque ya se movió hacia formatos de menor margen unitario. La recuperación de volumen no garantiza la recuperación de rentabilidad en la misma proporción.

Coca-Cola Zero creció 10% en el trimestre, beneficiándose del diferencial de precio respecto a las versiones azucaradas. Este es el segundo vector de adaptación: la demanda migra parcialmente hacia variantes sin azúcar, que están fuera del impacto directo del IEPS. Si esa tendencia se sostiene, KOF tiene un mecanismo natural de recuperación de margen sin depender de que el gobierno revierta el impuesto.

La lección de 2014 y lo que diferencia este ciclo

El antecedente histórico más relevante es el IEPS de 2014, y la dirección de KOF lo trajo voluntariamente a la conversación con analistas. En aquel ciclo, la embotelladora perdió 120 puntos base de participación de mercado en dos años. Esa pérdida no ocurrió porque el consumidor dejara de tomar Coca-Cola: ocurrió porque la gestión de precios fue uniforme entre canales, lo que abrió espacio para que competidores locales ganaran terreno en el canal tradicional.

Este trimestre, KOF aplicó precios diferenciados por canal desde el inicio, priorizando explícitamente el canal tradicional. La lógica es defensiva: sacrificar margen a corto plazo en las tienditas para no perder penetración en hogares. El director de Finanzas fue directo al respecto. Si esa estrategia funciona, el segundo y tercer trimestre deberían mostrar una estabilización del volumen en México, aunque con márgenes todavía comprimidos.

El punto que pocos están midiendo es que KOF redujo su propio Capex 25.8% interanual en el primer trimestre, hasta 3,138 millones de pesos. En un trimestre de presión por costos extraordinarios, la embotelladora prefirió preservar caja. La deuda neta cayó 10% y la razón deuda neta a EBITDA se mantiene en 0.80 veces, nivel que da margen de maniobra. Esa solidez de balance es lo que le permite a la empresa aguantar trimestres de compresión sin modificar la guía anual.

La variable que resolverá la trayectoria del segundo semestre tiene un nombre propio: la Copa Mundial de Futbol 2026. KOF ya adelantó parte del gasto de marketing hacia el primer trimestre para posicionar marcas antes del torneo. Si los volúmenes en México no muestran recuperación en el segundo trimestre, el Mundial representa la última ventana del año para reactivar consumo con una plataforma de demanda masiva ya incorporada en el presupuesto.

Dos velocidades dentro del mismo grupo

La imagen consolidada de FEMSA en el primer trimestre revela una estructura que opera en dos velocidades simultáneas. A nivel del grupo, los ingresos crecieron 8.5% interanual hasta 207,784 millones de pesos, el EBITDA avanzó 11.2% y el margen se expandió 60 puntos base. Oxxo México creció 8.3% y las divisiones de Américas y Movilidad avanzaron 12.9%. En ese contexto, Barclays mantuvo su recomendación de Neutral pero reconoció que los resultados superaron expectativas en ingresos y EBITDA.

La utilidad neta del grupo reportó un salto aparente a 17,639 millones de pesos, casi el doble del año anterior. Pero ese número incluye un efecto extraordinario por la fusión entre BradyPLUS e Imperial Dade. Al excluirlo, la utilidad ajustada fue de 5,688 millones de pesos, una caída de 36.4% interanual. El financiero real fue afectado por pérdidas cambiarias y mayor costo financiero, no por el negocio operativo.

El grupo también cerró más de 300 farmacias en México durante el último año, reduciendo su red de 1,622 a 1,287 unidades, una contracción del 21%. El CEO fue explícito: México está por debajo de lo esperado en ese negocio y se analizan todas las opciones con ese activo. En el marco del plan FEMSA Forward, que ya implicó la venta de la participación en Heineken y en Jetro Restaurant Depot, una desinversión en farmacias mexicanas sería consistente con la lógica de simplificación de portafolio.

La evidencia apunta hacia una FEMSA que en los próximos trimestres concentrará valor en tres pilares: Oxxo como generador de flujo, el ecosistema Bara-Spin como apuesta de crecimiento de largo plazo, y KOF como activo que necesita demostrar recuperación de margen en México para justificar su peso dentro del grupo. El escenario de riesgo es que la compresión en México se extienda más allá del primer semestre y que Bara no acelere su expansión lo suficiente para compensar. El escenario de recuperación, que la evidencia de participación de mercado y diversificación geográfica ya insinúa, depende de que el Mundial active la demanda en el segundo semestre y de que el consumidor mexicano termine de absorber el nuevo nivel de precios sin abandonar la marca.

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