Grupo Carso|9% pese a un EBITDA que cayó

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El disparo del 9%

Grupo Carso, el conglomerado de Carlos Slim, se disparó este martes en la Bolsa Mexicana de Valores tras reportar sus resultados del segundo trimestre. La acción, que abrió julio en 128.12 pesos, cotiza ahora cerca de 153.27 pesos, un avance acumulado del 19.63 por ciento en el mes. El detonante inmediato fue el reporte trimestral publicado el 27 de julio.

A primera vista el reporte no explica un salto de esta magnitud. Las ventas crecieron 3.9 por ciento a 48,194 millones de pesos y la utilidad neta controladora avanzó 10.6 por ciento. Pero el EBITDA retrocedió 15.7 por ciento, golpeado por una apreciación promedio de 14.3 por ciento del peso frente al dólar que castigó la conversión de ingresos dolarizados. La pregunta que el viewer necesita responder es por qué el mercado premió una acción con EBITDA en caída.

El mercado se quedó con la otra mitad de la historia. La deuda neta de Carso equivale a apenas 0.69 veces el EBITDA de los últimos doce meses, un balance sólido para un conglomerado de este tamaño. Y sobre todo, la apuesta petrolera del grupo se aceleró justo antes del reporte: el 16 de julio la compañía anunció dos acuerdos simultáneos de expansión en el Golfo de México.

El imperio petrolero de Zamajal

A través de su subsidiaria Zamajal, Carso compró un 5% adicional del campo Zama a Harbour Energy por 75.25 millones de dólares, con lo que su participación en ese yacimiento llegó a cerca de 17.84 por ciento. Zama es uno de los descubrimientos petroleros más relevantes del Golfo de México, con reservas recuperables estimadas entre 600 y 800 millones de barriles equivalentes y una producción potencial de 180,000 barriles diarios. Pemex conserva 50.43 por ciento y Harbour Energy 27.26 por ciento.

El mismo 16 de julio, Carso anunció la compra del 30 por ciento que TotalEnergies tenía en el Bloque 30 de la Cuenca Salina del Istmo, donde se ubica el yacimiento KAN. Harbour Energy sigue como operador con el 70 por ciento restante. Las dos operaciones, anunciadas el mismo día que se conocía el reporte trimestral, muestran que la firma está capitalizando su balance sano para consolidar posiciones en dos de los proyectos petroleros más codiciados del país.

Sin embargo, no toda la expansión está cerrada. Grupo Carso sigue a la espera del aval de Estados Unidos para tomar control total de los campos Ichalkil y Pokoch, operados hasta ahora por Fieldwood México, activo que compró en enero a la rusa Lukoil. El director de finanzas de Carso, Arturo Spíndola, explicó en llamada con analistas que la autorización clave depende de la OFAC, la Oficina de Control de Activos Extranjeros, debido a las sanciones que Washington impuso a empresas rusas. Sin ese permiso, la operación plena de esos campos permanece bloqueada.

Qué cambia para quien mira la acción

El propio Carlos Slim reforzó la narrativa de expansión al anunciar que el conglomerado invertirá cerca de 5,000 millones de dólares en México este año, con el sector energético entre las apuestas principales. La firma cotiza a apenas 2 veces su valor en libros, una valuación que un modelo de inteligencia artificial de ProPicks ya había identificado a inicios de julio como atractiva frente al resto del mercado mexicano.

Para quien ya tiene la acción, el reporte confirma que el balance permite seguir comprando activos sin comprometer la solidez financiera del grupo. Para quien la observa desde fuera, el 19.63 por ciento de julio ya refleja buena parte del optimismo sobre el petróleo, mientras la producción efectiva de Zama y Kan no llegaría antes de 2028. El siguiente catalizador verificable no es el reporte trimestral, sino la resolución de la autorización de la OFAC sobre Ichalkil y Pokoch: hasta que EU decida, la consolidación total de esos campos y su aporte a resultados futuros seguirán condicionados.

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