Liverpool|Utilidad récord, pero el negocio que la sostiene no es el que crees
El titular que parece una victoria total
El Puerto de Liverpool reportó una utilidad neta de 5 mil 119 millones de pesos en el segundo trimestre de 2026, un incremento de 55.4% frente al año anterior. A primera vista, la cifra suena a un negocio disparado en todos los frentes. Pero los ingresos consolidados, la línea que mide cuánto realmente vendió la compañía, crecieron apenas 1.5%. Esa distancia entre una utilidad que casi se duplica en crecimiento porcentual y unas ventas que se mueven un punto y medio es la primera señal de que algo distinto está impulsando el resultado.
La pregunta que el titular no responde es de dónde salió esa utilidad si el negocio comercial casi no se movió. Liverpool tiene tres divisiones: la comercial, que es la venta en tiendas; la inmobiliaria, sus centros comerciales; y la financiera, el negocio de tarjetas de crédito. Cada una creció de forma muy distinta este trimestre, y esa diferencia es la clave para entender el resultado real detrás del encabezado.
La grieta en el negocio central
El segmento comercial, el corazón tradicional del negocio, apenas avanzó 0.4%. Dentro de ese segmento, las tiendas Liverpool crecieron 1.7% en ventas mismas tiendas, apoyadas en un mayor ticket promedio. Pero Suburbia, la cadena departamental de precios más accesibles del mismo grupo, cayó 6.4% en el mismo periodo. La empresa lo atribuyó a un consumidor más cauteloso y a una demanda más débil de ropa, justo la categoría que más pesa en esa cadena.
El propio director de finanzas de la compañía, Gonzalo Gallegos, reconoció que el Mundial 2026 tuvo un efecto negativo neto en el negocio: impulsó categorías puntuales como ropa deportiva y pantallas, pero redujo el tráfico en la mayoría de las demás categorías, sobre todo ropa general. Esa es la categoría donde Suburbia vive y muere. El resultado es una compañía que gana en las categorías de nicho ligadas al evento deportivo, pero pierde terreno en su negocio de consumo cotidiano y de menor ticket.
Con el comercio casi plano y una de las dos cadenas en retroceso, la pregunta inicial empieza a responderse: la utilidad récord no vino de vender más mercancía. Vino de otro lado, y ese otro lado es el que hay que mirar para entender si el resultado es sostenible o es un espejismo contable de un solo trimestre.
El motor real: crédito, no comercio
La división financiera fue la de mejor desempeño del trimestre, con un avance de 9.9% en ingresos, apoyada en un crecimiento de 9.5% en la cartera de crédito. Liverpool ya tiene 8.8 millones de tarjetahabientes, una cifra que creció 7.8% en el año. A eso se sumó una reducción de 53.8% en los gastos financieros de la compañía, que también empujó la utilidad hacia arriba sin que se vendiera una sola prenda más.
El mismo negocio que sostuvo la utilidad trae su propio riesgo. El índice de cartera vencida de Liverpool aumentó a 4.7%. La empresa calificó ese comportamiento como esperado y aseguró que mantiene una política de otorgamiento de crédito prudente, pero la cifra confirma que crecer la cartera de tarjetas más rápido que las ventas también significa prestarle a más clientes en un entorno de consumo más débil.
Con esto, la respuesta a la pregunta central se vuelve más precisa: el salto de utilidad no refleja un negocio de retail en expansión, sino un negocio financiero que está creciendo su cartera de crédito más rápido que sus ventas, en un momento en que esa misma cartera empieza a mostrar señales de deterioro. Eso no invalida el resultado del trimestre, pero cambia por completo qué es lo que un tenedor de la acción debería vigilar de aquí en adelante.
El límite que la propia empresa reconoció
La compañía ajustó a la baja su propio pronóstico de crecimiento para 2026. Espera que las ventas mismas tiendas de Liverpool crezcan entre 2.5% y 3.5%, mientras que para Suburbia proyecta un rango de apenas entre menos 1% y 1%. También redujo su expectativa de crecimiento del negocio digital y ajustó su margen EBITDA esperado a un rango de 14.5% a 15.5%. Es la propia administración la que reconoce que el entorno macroeconómico sigue incierto y la demanda del consumidor sigue siendo suave.
El trimestre de Liverpool fue, en los números, el mejor en mucho tiempo. Pero la utilidad récord depende hoy más del negocio financiero y de un menor gasto por intereses que de vender más ropa o más mercancía en sus tiendas. Para quien tiene la acción, la señal a vigilar no es la utilidad del próximo trimestre, sino si la cartera vencida sigue subiendo y si Suburbia logra estabilizarse dentro del rango que la propia empresa ya definió como su límite realista para este año.