Televisa CPO|Utilidad se hunde 32.7% mientras evalúa comprar AT&T México

· IPC

La utilidad que se hunde mientras la operación mejora

Grupo Televisa cerró el primer semestre con una utilidad neta de 534.5 millones de pesos, una caída de 32.7% frente al año anterior. La cifra sorprende porque el negocio de telecomunicaciones mejoró de forma sustancial en el mismo periodo.

La utilidad de operación trimestral avanzó 64.9%, hasta 1,572.3 millones de pesos, y el margen del segmento operativo se amplió a 41.4% desde 38.1%. Pese a esa mejora, Televisa registró una pérdida neta atribuible de 497.4 millones de pesos en el segundo trimestre.

El origen del hueco no está en el negocio que Televisa controla directamente. La compañía explicó que el deterioro trimestral obedeció a una reducción de 1,136.7 millones de pesos en su participación en las utilidades de TelevisaUnivision, más un cambio desfavorable de 540.2 millones en impuestos. La rentabilidad del negocio propio mejora, pero un tercio del resultado depende de un socio que Televisa no controla del todo.

TelevisaUnivision, el socio detrás del bache, no está en crisis: sus ingresos crecieron 5% impulsados por el Mundial y por ViX, que ya representa más del 20% de los ingresos del grupo y supera los 14 millones de suscriptores. El problema no es el crecimiento de ViX, sino que el negocio satelital heredado, Sky, desconectó 279,100 unidades generadoras de ingreso solo en el trimestre. Televisa financia el crecimiento digital mientras el negocio que hoy paga las cuentas se reduce.

Las calificadoras ya castigaron a Televisa por lo que viene

Antes de que se conociera este reporte, las calificadoras ya habían movido ficha. Moody's Ratings rebajó la calificación de deuda sénior de Televisa a Ba1 desde Baa3, categoría especulativa. S&P Global recortó la nota de BBB a BBB-, un perfil más especulativo y de mayor riesgo financiero.

La deuda total de Televisa bajó 5,344.6 millones de pesos frente a diciembre, hasta 80,649.6 millones, con deuda neta consolidada de 2,400.2 millones de dólares. Es una reducción real, pero S&P ya explicó por qué no le basta: la caída de 17.5% en ingresos satelitales, impulsada por una pérdida de 25.9% de usuarios, sigue erosionando la base que sostiene ese pago de deuda.

Aquí aparece el supuesto que sostiene la lectura optimista: reducir deuda mejora la calificación crediticia solo si la base de ingresos que la respalda es estable. Las calificadoras están valorando lo contrario, porque Televisa perdió 69.4% de sus accesos de televisión de paga desde 2020. La reducción de deuda de este trimestre no revierte esa tendencia estructural, solo la administra.

La compra de AT&T México que decide todo

Con ese trasfondo de calificaciones a la baja, Televisa evalúa comprar los activos móviles de AT&T México: 185.7 MHz de espectro, una cartera directa de 24.1 millones de clientes móviles y el tráfico mayorista de Movistar. El activo permitiría a Televisa competir de frente con Telcel en el mercado móvil, algo que hoy solo hace de forma indirecta a través de izzi Móvil.

Los analistas no coinciden en cómo leer esta jugada. Amin Vera, de Invala Family Office, advirtió que si Televisa compra AT&T México, las calificadoras reaccionarán de inmediato y es probable que la respuesta sea retirarle el grado de inversión, porque la operación requeriría una combinación de efectivo, acciones y apalancamiento que la empresa hoy no puede asumir con holgura. Brian Rodríguez, de Monex, no cuestiona la lógica estratégica, sino el momento: con márgenes ajustados y suscriptores a la baja, elevar el apalancamiento ahora mismo añade riesgo justo cuando la empresa necesita generar utilidades.

El límite es concreto: Televisa arrastra una deuda total de 4,900 millones de dólares y cuenta con un flujo de liquidez de 1,500 millones de dólares, recursos que tendría que usar para financiar la adquisición. Esa misma caja es la que hoy financia el crecimiento de ViX frente a Netflix. Cada peso que se destine a comprar espectro es un peso que no se destina a contenido para competir en streaming.

La tensión no se resuelve con el reporte de este trimestre, se resuelve con la decisión sobre AT&T México. Si Televisa decide no comprar, o estructura la operación sin elevar deuda neta, y mantiene su calificación actual, la mejora operativa que ya se ve en el margen y en ViX se convierte en una tesis de recuperación real. Si en cambio avanza con la compra y S&P o Moody's ejecutan otra rebaja, la caída de utilidad neta de este semestre deja de ser un bache contable y se confirma como el inicio de una espiral de apalancamiento. El punto que decide todo es la próxima nota de las calificadoras tras cualquier anuncio formal sobre AT&T México, no el resultado del siguiente trimestre.

Link copied